Baltanás ha desarrollado un amplio sistema de recogida de electrodomésticos, que se suma a los ya existentes en vidrio, cartón, pilas, papel, aceite industrial y restos orgánicos. Desde hace tres meses, el Consistorio ofrece la posibilidad de reciclar sus aparatos eléctricos y electrónicos, y para ello ha puesto en marcha un novedoso sistema de recogida.
Por un lado, los baltanasiegos pueden depositar los pequeños aparatos en los contenedores ubicados en el Ayuntamiento, el centro de salud y el colegio San Pedro. En estos lugares, los vecinos pueden depositar móviles, pilas, discos, mp3 y otros pequeños aparatos. La novedad del sistema radica en que el Ayuntamiento recoge, a domicilio, grandes electrodomésticos, como televisiones, lavadoras, frigoríficos, microondas, ordenadores, radios o teléfonos. También se recogen fluorescentes y bombillas.
«Los vecinos nos llaman y, si lo desean, pueden concertar una cita para traer sus aparatos al almacén municipal que tenemos en la calle El Calvario. También podemos pasar a recogerlo a sus casas, pues hay muchos vecinos mayores que no tienen medios para transportarlo», señala Fernando Maté, encargado de los empleados municipales. Todos aquellos que quieran utilizar este servicio pueden llamar al teléfono 610 790 049.
El servicio ha sido utilizado por numerosos usuarios, que han aprovechado esta oportunidad para limpiar los desvanes de sus casas. También ha servido para concienciar a los vecinos de la importancia que tiene reciclar estos aparatos, que antes se tiraban en el basurero o que campaban por caminos y cunetas.
Los aparatos se clasifican en el almacén municipal de la calle El Calvario y después se llevan a Osorno, a la empresa Induraees, que es la que se encarga de gestionarlos para su reciclado de forma gratuita. Los empleados municipales también recogen muebles, enseres y colchones, con el fin de llevarlos a los lugares habilitados para estos materiales. También recogen ruedas y chatarra.
El Consistorio también recoge ropa usada a través del contenedor situado en la plaza de San Pedro, en las proximidades del parque de La Carolina. El fin de esta ropa es benéfico, pues, después de clasificarla, se destina a una ONG para su uso en otros países. A esta recogida se unen las campañas anuales que se hacen en la iglesia con destino a varios países africanos.
Otra acción, emprendida a nivel comarcal y provincial, es la recogida de tapones de plástico a favor de la Asociación Garmitxa, que pretende mejorar la salud y la vida de aquellas personas que sufren diversas enfermedades que degeneran en trastornos alimenticios o nerviosos. Con la recogida de estos tapones, muchas personas pueden ver mejorada su calidad de vida, pues gracias a los tapones pueden adquirir una silla de ruedas. Los vecinos pueden depositar sus tapones de plásticos en varios establecimientos de la localidad, así como en el colegio San Pedro.
Fuente: elnortedecastilla.es